Yeah, parece que el tiempo vuela como suelen decir. Pero es mentira. Va en cohete a velocidad quasi lumínica. Puto tiempo ¿porqué no se amoldará a mis deseos?.
En fin, que el próximo jueves vuelvo al curro (ahora estoy con 3 días de descanso entre turnos, que bien vienen) y hará, casualmente, 2 meses completos desde que empecé a trabajar. Lo curioso es que me sigo sintiendo un recién llegado, pero no por la gente si no por la faena en sí, de la que aún hay cosas que se me escapan, y de las relaciones entre los que tengo alrededor (relaciones a nivel de trabajo me refiero). Y es que claro, comparado con el resto de trabajos que he tenido, es el primero en el que comparto un mismo espacio con tanta gente, jefes incluídos (tengo uno detrás de mí, concretamente). Quieras que no, es una sensación rara.
El caso es que sigo sin creérmelo mucho, aún voy con el "ay" en el cuerpo esperando a cagarla y que me pongan con el culo mirando al cielo en la acera, aunque espero que eso no pase (no debería, según creo estoy cumpliendo con la faena que, por otra parte, no es que requiera ser ingeniero precisamente). Supongo que el miedo es normal, espero que se largue pronto, al menos una parte.
Pero, como todo, tiene su lado bueno. Puedo permitirme planear ciertos proyectos, cosas por las que tenía ilusión y que ahora puedo plantearme con cierta seguridad. Algo tan sencillo como un viaje por mi cuenta a Barcelona a visitar durante un fin de semana a unos amigos era algo poco asequible (odio ir a Barna en bus y el tren es una sablada), pero ahora ha sido realizable. De hecho el mismo día después de cobrar mi primer sueldo íntegro me largué para allá en un Euromed, y bien a gusto que me gasté el dinero en el viaje, un par de compras (¡manuales de Fanpiro descatalogados! ¡primera expansión de Fanhunter descatalogada! ¡Bang! ¡Jungle Speed!), y comer. Era la primera vez que iba por libre a Barna y aunque la ciudad en sí es demasiado grande para mi gusto (qué queréis, soy más de sitios recogidicos), disfruté como un cerdo en el barrio antiguo, las tiendas de cómics y librerías y en la zona de tiendas de informática. Sabía que me arrepentiría más tarde de no hacerme una foto frente a Traxtore.
Mis próximos proyectos, aparte de echar una mano para pagar coche nuevo dado que el otro ha quedado un poco perjudicado, son varios, y no hablaré aún de ellos en el blog hasta que puedan hacerse palpables. Como pista, por si alguien lee esto, sólo decir que uno de dichos proyectos implica darle con un palo a una superficie lisa que hace ruido.
Me gustó poner un chiste del genial Forges en el anterior post, así que repito. A pasarlo bien.
